pre-escolares

escolares

ver INFO

INFO

Diseñados especialmente para espacios públicos.

Para plazas, parques, paseos, centros comerciales, edificios, escuelas o jardines, etc.
Contemplan el gravísimo problema del vandalismo que sufre el equipamiento urbano.
Los materiales y el sistema constructivo aseguran durabilidad, bajo mantenimiento y resistencia a la intemperie.
Cumplen estrictamente con las normas de seguridad nacional e internacional: las normas IRAM argentinas Nº3655 , UNE europeas Nº1176/1177 y ASTM estadounidenses. Así como con el Manual de Seguridad en patios de juego de la Ciudad de Buenos Aires.
Esta línea contempla la integración de chicos con discapacidades motrices o visuales y especialmente de chicos que se desplazan en silla de ruedas.
Complementariamente, asesoramos y desarrollamos proyectos para municipios, escuelas, profesionales e instituciones. Contemplando tanto el diseño y construcción de juegos especiales, como así también de patios de juegos ajustados a necesidades y requerimientos particulares.

.

Pre-escolares

En la etapa que va de los 2 a 5 años los chicos se encuentran en pleno desarrollo psicomotriz.

Los equipos de juego están pensados para estimular ese desarrollo con pequeños desafíos a su medida. Son equipos de baja altura y con anchas barreras de contención.

Tienen una gran imaginación por lo que son habituales los juegos de rol, en los que imitan a los adultos, representando situaciones de la vida cotidiana. Por eso las formas son evocativas de elementos conocidos por ellos. Sin ser limitantes, ya que no son literales, permitiéndoles imaginar un sinfín de alternativas posibles.

Los colores utilizados son brillantes para captar su atención.

Generalmente buscan estar acompañados por un adulto durante el juego. Por eso los equipos permiten que estos se ubiquen cerca, les den la mano, o los visualicen en todo momento.

Escolares

Los chicos de 6 a 13 años tienen muchísima energía para volcar en el patio de juego.

Los equipos están pensados para brindarles actividad física intensa.

La competencia toma un lugar importante, sea con ellos mismos o con los demás. Llegar más alto, más rápido, los motiva y los divierte. Por eso en los equipos se proponen desafíos y metas.

Las formas son abstractas y los colores intensos.

La socialización es fluida y se fomenta a través de los recorridos de los juegos, donde los chicos interactúan, esperan turno, comparten.